Por ti voy y vuelvo,
pinto el verano de azul
y caliento el propio
invierno con solo un par
de manos.
Por ti hago idas y venidas,
me lanzo al todo porque
el vacío es muy oscuro,
y tú, eres puro color.
Por ti dejo de pestañear,
cuelgo mi cordura para
vestirme con tu risa y
alimentarte con bien
estar.
Por ti me como la cabeza,
buscando detalles que hagan
brillar tus ojos, haciendo
de ti un lugar
irrepetible.
Por ti qué no haría,
hacerte daño,
correrte el rimel,
decirte adiós.
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sábado, 30 de septiembre de 2017
jueves, 28 de septiembre de 2017
miércoles, 27 de septiembre de 2017
Enamórate hasta ser libre
![]() |
| El arte de amar. Amen. Sin tilde. |
Porque la piel es de quien la eriza, y en la oscuridad los cuerpos no entienden de género, edad, color o religión. Flotar sobre el colchón en pleno éxtasis. Disfrutar de una manos que pinten maravillas y decoren tu cara con el mayor de los orgasmos. Una persona que te desnude el alma y te vista a carcajadas. Mirando un par de estrellas en las que te quedarías a vivir en promesa de refugio. Un par de focos que alimenten tus ganas de querer más y deshagan tus malos días. Alguien que sueñe fuerte. Con una sonrisa al pie del cañón para hacerte sentir como en casa. Cuya libertad sea compartida y el ser solo suya forme parte de hacerte sentir libre. Que sea bonita por fuera, sí, pero sobre todo por dentro. Ahí es donde debemos tener miedo. Y digo debemos porque tener miedo no es malo. No es cobardía ni falta de echarle huevos/ovarios. El miedo acompaña a lo que nos importa, y si nos importa, es porque queremos cuidarlos, y si queremos cuidarlos es porque merece la pena luchar por ello, y si luchamos, tal vez no nos enfrentaremos a una pasada batalla perdida.
martes, 26 de septiembre de 2017
Incidente
Con tragos que incitan al desenfreno
terminamos en un buen choque.
Si te vieras con mis ojos.
Me podrías haber tocado el corazón
para calmarlo.
Agitado por sentimientos que ni
siquiera deberían ser sentidos.
Hay veces que sentir está demás.
Soy joven. Soy fuerte. Ya.
La silueta del pecado diseñada para
mi bajo un par de farolas.
Y es que la piel no entiende se sexos.
Acompañada de dos focos brillantes
y no por tenerme a mi delante.
Con besos que calan hasta los huesos
y deshacen el frío de Madrid.
Momento efímero que pasará al recuerdo
por su intensidad, pero que a corto plazo
el olvido se lo llevará por no volver
a recaer.
Aunque volvería a caer mil veces si
es sobre su boca.
Rodeada de gente y solo estaba ella.
En el cuarto cielo.
Menudo tropiezo.
Menudo incidente.
domingo, 24 de septiembre de 2017
jueves, 21 de septiembre de 2017
Mía
Ella aun no lo sabe, pero es mía.
Es mía porque nos sonreímos con la mirada y nos devoramos con palabras. Pintamos noches con el carmín de nuestros labios y decoramos las farolas con solo apoyarnos. Somos arte. Es mía porque Madrid se queda corta ante su falda, sus piernas largas me hipnotizan cuando pasan y el vaivén de sus caderas son mi melodía favorita. Es mía porque solo hace falta un par de cervezas para ponernos cara de tontas, mejillas rojas y bocas a milímetros, conversaciones con doble sentido y flechas perdidas. Es mía porque los pies fríos son cómodos, las manos calientes refugio y su cama un cajón lleno de sueños compartidos. La quiero porque solo ella me besa las gafas, bebe de mi vaso y toca mi espalda. Es mía. No prometo nada, pero a ella le prometo todo. Es mía porque brilla ante cualquiera, pero para mi, es una constante de fuegos artificiales, nunca, repito, nunca, me canso de verla, deseo que sea interminable. Es viaje cada vez que la abrazo, acariciando arena fina, surcando cada recoveco sabiendo a poco, quedándome en los puertos que más me endulzan. Es mía porque bailamos sobre corazones rotos, alzadas en tacones que pasaban páginas, haciendo propuestas para un mundo dormido. Es mía porque soy con ella, libre, plena, sinvergüenza, valiente, aunque no todo lo que quisiera. Solo con miedo cuando me enfrento a sus ojos. Vaya par de focos. Mi chica revolucionaria, la de idas y venidas. Es mía porque ante su media luna me juego todo, no hay campo lleno de margaritas que igualen la belleza que irradia cuando se ríe, vistiéndome con 32 razones por las que me gusta.
Es mía porque es irrepetible.
Mía.
Solo mía.
Aunque ella, aun no lo sabe.
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