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domingo, 13 de mayo de 2018

Hasta mañana

Mi chica de ciencia ficción,
esto es de película
Me brillan los ojos a cantidades ingentes de tu propia luz.

Se nos dilatan las pupilas, se nos eriza la piel, sonreímos a quemarropa.

Nos quemamos. Arriesgamos. Vivimos. Disfrutamos.

Y me niego a parpadear.
Me niego a perderme absolutamente nada de ti sabiendo que el tiempo se nos escurre entre los dedos, y yo contigo,
quiero comerme el mundo a manos llenas.

Por eso, te beso, en todas partes y en cualquier sitio.
Saboreando cada beso como si fuera el primero.

Por eso, te aprendo hasta cuando
te recoges el pelo, a tu manera,
pidiendo guerra.

Cabeza, corazón y tripa se han puesto
de acuerdo, apuestan por este anticiclón,
ya se calarán los pobres cuando llegue la borrasca,
pero recuerda pequeña, después de la
tormenta, siempre llega la calma.

El tiempo, (locura) todo.

Hasta entonces, sigamos cumpliendo sueños,
soplando pestañas, agarrando minutos,
siendo canción, diciéndonos hasta mañana.

martes, 24 de abril de 2018

¿Y ahora qué?

Yo, te digo sí a todo
Chamartín se pinta de amarillo cuando encuentro su cara entre andenes. 

Sonríe. Me dispara al pecho con 32 razones por las que me es tan fácil enredarme en ella. La abrazo fuerte en la primera carcajada, me derrito a fuego lento con cada una de sus miradas, me pierdo en todos sus suspiros. 
Somos tan sencillas que cualquier plan lo vamos a agarrar con fuerza. Somos tan imparables que los chupitos a las 7 de la tarde se queda en un juego de niñas.

¿Y ahora qué?

Hablando de juegos flaquita... quiero conocerte más, prepárate para unas cuantas preguntas. La plaza del 2 de Mayo es testigo de cómo nos vamos aprendiendo, de cómo nos vamos acercando, de cómo usamos el traductor entre cerves, de cómo huimos agarradas de la mano. 

¿Y ahora qué?

Sigo estudiándote entre calles.  Bar "El Pico", curioso, tal vez su nombre estaba destinado... entre tragos y la atenta mirada de un tío con gabardina la distancia empieza a ser milimétrica, y yo, que ante tus ojos soy la debilidad personificada me fijo en tus labios, esperando el accidente más valiente que estas dos bocas con ganas quieren tener. Ya me entiendes. 

¿Y ahora qué?

Malasaña. Miércoles. 23:47. Yo, te digo sí a todo. Me apetece tu sofá. Más minutos contigo. Más abrazos por la espalda. Entonces la radio nos regala una de nuestras canciones...¡ZAS! Me pilla la tercera guerra mundial bailando en tus caderas. Tocando el cielo cuando te desnudado hasta el alma. Vistiendo tu metro sesenta y tres de primavera a base de sembrar besos por todos tus recovecos. Surcando tus lunares como si de braille se tratara. Leyendo tu cara con las yemas de mis dedos para no olvidarte.

Nunca había estado tanto tiempo sin parpadear. 

¿Y ahora qué?


jueves, 12 de abril de 2018

¿Sabes?

Abrimos el corazón, y con él soltamos las mariposas de la tripa, dejando a un margen la poca cabeza que nos quedaba en tan solo 4 horas. Quedando claro que podemos ser felices, pero que la felicidad pletórica existe y se mide en momentos irrepetibles. Seguramente las gotas de lluvia se hayan quedado cortas con la cantidad de besos que nos hemos robado, además, de haber burlado al frío con nuestras pequeñas manos. Se escuchaba la guitarra de fondo. Bebíamos cerveza. Comíamos sonrisas. No hemos dejado sentido sin probar. Nos hemos aprendido las bocas por doquier, y yo, todos tus lunares. Que manera de perder las formas. Que forma de perder las maneras. Ponga las manos dónde yo las pueda ver, por favor. Y jamás de los jamases había visto a alguien agarrar el tiempo tan fuerte, comiéndose el mundo a miradas llenas en cuestión de segundos, y eso, es de película. Cómo tus ojos. Que cualquier gata envidia en esta noche de primavera en la que tú me vistes de campo cuando me arropas. 
¿Sabes? Que bien haberte visto hoy.

domingo, 8 de abril de 2018

Yo primero

No estoy para nadie.

No quiero estar para nadie.

Es momento de estar para mi.

Es momento de ser egoísta.

De hacer lo que me de la gana siendo correcta.

De ser incorrecta cuando me de la gana.

No estar para los demás lo primero.

Ser yo primero la prioridad.

Luchando por el bienestar ajeno perdiendo el propio.

Me apetece escucharme un poquito.

Que ya toca.

Cuidarme como nadie
Quedarme donde quiera y no donde deba.

Ya no voy a apagar más mi camino.

Voy a iluminarme de nuevo.

Voltear el pensar para ejecutar en el ejecutar y luego pensar.

Que lo que tenga que venir vendrá.

No encerrar al corazón, impulsarlo.

Guiarme por latidos.

Perderme por instantes.

Quererme para siempre.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Breve

Seré breve. 
Porque dicen que lo breve, si es bueno, dos veces bueno. Búscate alguien que te sume y no reste, que si no te aporta terminará quitándote, que no te quiera tanto y te quiera bien. Caemos en quedarnos en personas que no nos levantan, que no nos potencian, que nos dejan tropezar con la misma piedra. Aprende que merece la pena quien te ayuda a pegar la patada a esa piedra. Una persona que te ría, que te saque una sonrisa, que la cuide y la mantenga, sabes a lo que me refiero, un día sin risas es un día perdido y la vida es demasiado efímera. Y si te pierdes que vaya a encontrarte, que sea luz, que sea camino, porque quien te quiere te busca, y si te busca es que le importas, y en el mundo hay pocas personas que no miren su propio ombligo. Que te lea callada, interprete tus ojos y aprenda tus diferentes miradas, que te hable en silencio y lo que diga sea sincero. Alguien que te baile incluso a distancia pero permanezca en latidos fuertes, que su corazón cante en voz alta y abrace sin tenerte. Y muy muy importante, que te deje la puerta abierta, te quiera libre y te multiplique. 

F.L.

domingo, 11 de marzo de 2018

Rota

Me dejó rota.
Apareció ella y sus maneras.
Rota. Estaba rota.
Necesitaba alguien que la reconstruyera.
Abrió mis ojos, nos reímos del miedo.
Pinté su risa, caí rendida.
Cuidé su esencia, era libre.
Cuidé su libertad, era feliz.
Cuidé su felicidad, eramos invencibles.

Apareció ella para quedarse.
Entera. Estaba entera.
Necesitaba alguien que la quisiera.
Desnudó mi alma, nos reímos del miedo.
Encendí sus besos, caí perdida.
Bailé con sus complejos, la hice valiente.
Bailé con su valentía, la hice decidida.
Tropecé con su decisión, me hizo polvo.

Sopló.
Decidió tomar otro viento.
Coger aire fresco.
Desapareció... y con ella,
dos años de mi vida y promesas sin cumplir,
dejándome como la encontré yo,
rota...





domingo, 25 de febrero de 2018

Reír(te)

Reír(te) como sinónimo de felicidad. 
Se trata de disfrutar el momento para alcanzar pildoritas de felicidad. En eso consiste la vida. De tal manera que llegas a la conclusión de definir la felicidad como ese estado de ánimo natural que aparece cuando no deseas estar en otro sitio que no sea en el que te encuentras en ese instante. Además, también te das cuenta que puede darse bajo el complemento  circunstancial de compañía... Ya que contigo, la felicidad florece, reflejada en la rojez que adquieren mis mejillas al reír(te). Chico, apareciste, cargado con dos metros de carcajadas que impactaron de arriba abajo tan fuerte que calaron todo mi cuerpo, hasta los huesos, como una lluvia de alegría que aparta lo malo en un pispás. Es por esto que he cogido el gusto a mojarme junto a ti, y no quiero techo alguno que pueda detener esta maravillosa tormenta... me basta con tus brazos que aprietan para escurrirme, más tus palabras para volver a empezar. 
Gracias por calarme. 
Gracias por estar.